En medio de versiones encontradas y crecientes preocupaciones por la continuidad del financiamiento federal a Puerto Rico, la gobernadora aseguró que no existen recortes presupuestarios en marcha que afecten directamente a la isla. Las declaraciones surgen tras varios días de cuestionamientos públicos sobre si el gobierno federal habría restringido o detenido el desembolso de fondos destinados a la recuperación y desarrollo económico del territorio.
Durante una conferencia de prensa, la mandataria sostuvo con firmeza que los fondos asignados a la isla continúan disponibles y que las distintas agencias federales no han notificado cambios sustanciales en las asignaciones previamente comprometidas. “No hay corte de fondos. Los fondos están ahí. No se han eliminado”, enfatizó, haciendo referencia a las partidas destinadas a programas de recuperación por desastres, así como a proyectos de infraestructura, salud, educación y servicios sociales.
La gobernadora también señaló que cualquier percepción de retención o retraso en la ejecución de estos recursos responde, en gran medida, a procesos administrativos y requisitos de cumplimiento establecidos por las agencias federales. Según explicó, algunas demoras en la ejecución de proyectos se deben a que las agencias estatales deben someter planes detallados y cumplir con procedimientos de auditoría antes de que se liberen los fondos.
También afirmó que su equipo se encuentra en continua comunicación con representantes del gobierno federal para garantizar que los recursos lleguen adecuadamente. En este contexto, resaltó que se han logrado progresos importantes en la transferencia de fondos del Departamento de Vivienda federal (HUD), FEMA y otras organizaciones encargadas de ofrecer ayuda después del huracán María y los sismos que impactaron el suroeste de la isla.
Uno de los principales puntos de atención ha sido la ejecución del programa de recuperación de vivienda, conocido como CDBG-DR. La gobernadora indicó que, pese a algunos retos iniciales, las agencias locales han ido cumpliendo con las condiciones impuestas por el gobierno federal, lo que ha permitido destrabar varias asignaciones. Aclaró que no se trata de una eliminación de fondos, sino de una fiscalización más rigurosa que exige una gestión transparente y eficiente de los recursos.
En cuanto a los fondos relacionados con salud y educación, se reiteró que continúan en vigor. Afirmó que las asignaciones destinadas a los programas de Medicaid y al sistema educativo no han sufrido cambios adversos. En el caso particular de la educación, subrayó que su administración sigue comprometida con el uso eficiente de los recursos para garantizar el bienestar de los estudiantes y maestros.
Respecto a las críticas de algunos sectores que han acusado al gobierno de ocultar información o minimizar la situación fiscal, la gobernadora insistió en que la información disponible ha sido compartida de manera transparente. Recalcó que no se puede permitir la propagación de datos incorrectos que generen ansiedad innecesaria en la población o incertidumbre en los procesos de reconstrucción.
Del mismo modo, instó a mantener la unidad y centrarse en las prioridades nacionales, subrayando que es crucial evitar la politización del debate sobre los recursos federales. “Nuestro deber es seguir colaborando de manera conjunta, con honestidad y responsabilidad, para garantizar que cada dólar llegue a donde más se requiere”, declaró.
Por último, mencionó que durante las siguientes semanas se presentarán informes actualizados sobre la gestión del presupuesto y el progreso de los proyectos de infraestructura, como parte de un plan para mejorar la transparencia y fortalecer la confianza del público en el manejo de los recursos.
En un escenario en el que la recuperación completa todavía parece lejana, las palabras de la líder tienen el propósito de calmar a la población y confirmar el apoyo del gobierno central durante el proceso de reconstrucción. Sin embargo, la supervisión por parte de la ciudadanía y el control legislativo continuarán siendo elementos esenciales para asegurar que las promesas realizadas se conviertan en resultados tangibles.